Me contactaron diciendome que ellos venían a Cartagena. Querían tener un recuerdo de su estancia en La Ciudad Amurallada.

Desde entonces, tuvimos una conexión y nos mantuvimos en permanente contacto. 30 días después, había llegado el día de sus fotos… nos divertimos, nos reímos y caminamos por el Centro Histórico de Cartagena de Indias.

Al enviarles las fotos ellos me respondieron esto:

“¡Mi esposa y yo estamos encantados con tus fotografías! Sin esfuerzos nos capturaste envueltos en el ambiente de una hermosa tarde en Cartagena. Tu ojo es mágico. Debido a esa composición y esa habilidad para jugar con la luz nos quedaron docenas de fotos increíblemente hermosas para elegir. El complemento de la habilidad técnica, una cámara, el ser amable y afable es tu naturaleza Rafael. Nuestro tiempo contigo pasó volando en medio de risas e historias. Simplemente, conociéndonos. Eres uno de los pocos fotógrafos que logra hacerte olvidar de la cámara y ese es tu verdadero talento Rafael. Muchas gracias”